Fletea es un sistema que usan empresas de transporte para controlar sus entregas. Los datos que aparecen en él los carga cada empresa y son suyos: nosotros los guardamos y los procesamos por encargo de ella.
De quienes usan el sistema: nombre, correo y la actividad dentro de la aplicación. De cada entrega: la dirección, el nombre de quien recibió y la fotografía del documento firmado. Nada más.
No rastreamos la ubicación de los choferes. Las fotografías se limpian de sus metadatos —incluidas las coordenadas del teléfono— antes de guardarse. No pedimos ni guardamos el teléfono de quien recibe la mercadería. No vendemos ni cedemos datos a nadie, y no los usamos para publicidad.
En servidores de Amazon Web Services en São Paulo, Brasil. La conexión va cifrada de extremo a extremo. Cada empresa ve únicamente sus propios datos.
Los seis años de las facturas son el plazo en que el Servicio de Impuestos Internos puede revisarlas.
Puedes pedir qué datos tuyos tenemos, corregirlos o pedir que los borremos, escribiendo a privacidad@fletea.cl. Respondemos dentro de los plazos que fija la ley.
Si el dato lo cargó una empresa de transporte, te vamos a poner en contacto con ella, que es quien responde por él.
El enlace de seguimiento que te llegó por mensaje muestra solo tu entrega y deja de funcionar al día siguiente. No tenemos tu teléfono: el mensaje te lo mandó una persona desde el suyo.